Algunos consejos para manejar el estrés

El estrés surge cuando nos enfrentamos a algo inesperado, nuevo y que sentimos que no podemos controlar. El estrés es adaptativo porque nos permite mantenernos en alerta y comprender mejor nuestro entorno, pero cuando la situación nos sobrepasa se produce un desequilibrio en nuestro organismo (a nivel fisiológico, emocional, conductual y cognitivo). Hoy en día, vivimos de manera acelerada, como si estuviéramos en piloto automático y no nos permitimos detenernos. Las demandas laborales, los problemas familiares, la inestabilidad económica, la situación de pandemia que hemos pasado hace poco tiempo, el miedo a la incertidumbre de no saber qué sucederá pueden producir que muchas personas experimenten preocupación, ansiedad, desesperanza e inseguridad como respuesta ante un evento demandante. Todo esto afecta nuestra salud psicológica, como así también, debilita nuestro sistema inmune y si nuestra mente se resiente, nuestro cuerpo comenzará a funcionar mal.

¿Qué podemos hacer?

  •      Procurar mantener la menta activa, realizando actividades como, por ejemplo, aprender a cocinar aquellas recetas que siempre hemos querido hacer y para las cuales nunca teníamos tiempo.
  •      Hacer ejercicio físico, al menos 20 minutos al día.
  •      Ver una película favorita o leer aquel libro que tenemos pendiente.
  •      Mantener el contacto con los seres queridos de forma asidua.
  •      Inscribirse en actividades grupales para poder compartir nuestras experiencias con los demás. De esta forma, vamos a reforzar nuestra autoestima.
  •      Escuchar música y bailar sintiéndonos libres de poder expresarnos.
  •      Tener una alimentación sana y equilibrada, sin excesos.
  •      Meditar. La meditación nos ayuda a quitar de nuestra mente todo aquello que nos crea malestar y a comprender qué necesitamos mejorar en nuestras vidas.
  •      Tratar de conseguir la ayuda de las personas de nuestro entorno y, si no es posible, buscarla en un profesional.

Es importante cuidar nuestra mente y es necesario intentar cambiar la mirada que tenemos sobre la vida, lo cual nos ayudará a enfrentar esta situación de una forma más positiva. Recordemos que la felicidad está en los pequeños detalles de nuestra vida cotidiana; vivir nuestras experiencias sin juzgarlas nos permite disfrutar del tiempo presente y conectar con nuestra esencia.

Natalia Elma Pontoriero

Psicóloga General Sanitaria

 

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