Ansiedad y Estrés ¿Son sinónimos?

Es común confundir ambos términos y utilizarlos como sinónimos. Sin embargo, no son lo mismo.El estrés es un proceso que se produce cuando nos enfrentamos a la demanda de uno o varios estímulos ambientales y se supera la capacidad adaptativa del organismo, poniéndose en marcha los recursos para poder afrontar la demanda de dicho estímulo, lo que dará lugar a cambios biológicos y psicológicos.

Llamamos demanda a esas exigencias que provienen del exterior del individuo, como pueden ser problemas laborales, circunstancias familiares o personales (agentes estresantes).

Cuando esa demanda excede los recursos de afrontamiento de los que dispone el individuo, se desencadena una activación fisiológica para movilizar, de forma adaptativa, esos recursos. Esta situación desencadena, además, distintas emociones desagradables como la ansiedad, el enojo o el temor, entre otras. Las causas que producen estrés son variadas y no suelen ser siempre negativas. En nuestro día a día vivimos situaciones rutinarias que nos pueden provocar estrés, por ejemplo, la preparación de una boda, una mudanza a una nueva casa, etc.

La adaptación al estrés es la respuesta fisiológica y emocional que produce el organismo para atenuar los síntomas que provoca una situación estresante.

Seyle (1956) explicó el síndrome general de adaptación que consta de tres fases:

Fase de Alarma: fase de activación general en donde se intenta equilibrar el organismo (se libera cortisol, aumenta la frecuencia cardíaca, hay cambios en la tensión y la temperatura corporal, aparecen emociones agradables y desagradables, etc.)

Fase de resistencia: continúa la activación para que el organismo consiga adaptarse al estresor

Fase de agotamiento: cuando no se elimina al estresor en la fase anterior, se acabarán los recursos de los cuales dispones el organismo, produciéndose agotamiento físico y/o psicológico, enfermedad, depresión, etc.

Algunas de las respuestas psicológicas al estrés son:

  • Pérdida de energía física
  • Estado de ánimo bajo
  • Negativismo
  • Incapacidad para la toma de decisiones
  • Distracción y olvidos
  • Abuso de tranquilizantes
  • Tensión
  • Irritabilidad

Desde la psicología tratamos el estrés a partir del aspecto cognitivo y conductual, sin dejar de lado lo que sucede en el nivel corporal.

Se trabaja con técnicas de relajación muscular y de respiración para que la persona aprenda a gestionar por sí misma los efectos. Se utiliza el proceso de reestructuración cognitiva para identificar y contrarrestar los pensamientos negativos. También, se recomienda realizar algún tipo de actividad física, ver esa película favorita, escuchar música relajante o tomarse un tiempo para estar consigo mismo.

La ansiedad, en cambio, es una respuesta emocional y de alerta que irá acompañada de miedo e inquietud. Generalmente, se manifiesta a través de preocupaciones excesivas. La ansiedad es adaptativa porque nos permite actuar ante situaciones amenazantes para defendernos, sin embargo, cuando el individuo no puede controlarla y se siente incapaz de afrontar la situación, se convierte en patológica, provocando un desajuste en sí día a día.

El tratamiento es similar al del estrés, y en caso de necesitar medicación se recetarán ansiolíticos.

Dentro de los síntomas de la ansiedad encontramos:

  • Tensión muscular en el cuello, hombros y espalda
  • Aumento del ritmo cardíaco
  • Sudoración
  • Sequedad en la boca
  • Mareos
  • Hormigueo en las extremidades
  • Cansancio

La ansiedad es multicausal ya que puede ser originada por distintos factores como el estrés, problemas laborales o familiares, problemas en las relaciones de pareja o la pérdida de un ser querido, entre otros.

Dado que la ansiedad es una emoción natural ante eventos estresantes, el objetivo no es luchar para eliminarla, sino, obtener herramientas para gestionarla de una manera más adaptativa. Los síntomas de la ansiedad no son dañinos. Tú puedes aprender a gestionarlos. Recuerda siempre que no estás solo y que existen profesionales que pueden ayudarte a superarlo.

Natalia Elma Pontoriero

Psicóloga General Sanitaria

A-03030

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