
Las navidades son fechas que provocan muchas emociones. Algunas personas la viven como una época de alegría y otras personas, cuando se acercan estas fechas, padecen el Síndrome de la Silla Vacía, que consiste en sentimientos de tristeza y nostalgia por la pérdida, reciente o no, de un ser querido y se relaciona con el proceso de duelo. Esto se agudiza en las fiestas navideñas, son fechas en las cuales nos juntamos con la familia y recordamos, sobre todo, a las personas que ya no están presentes. Se refiere así de una forma metafórica, ya que, en momentos especiales como las navidades, noche vieja, cumpleaños, etc, la ausencia de nuestros seres queridos se hace más presente, al igual, que su sitio vacío, por ejemplo, en la mesa que compartimos con el resto de los familiares y/o amistades.
Los mensajes sociales que recibimos a través de diferentes medios de comunicación, “nos obligan”, de una forma u otra, a vivir esta época con felicidad, provocando en muchas personas un sentimiento de culpa por no sentirlo así.
¿Cómo podemos superar el síndrome de la silla vacía?
- Intenta no esconder tus emociones, ponerle nombre a lo que te sucede y hablar sobre ello te ayudará a sanar.
- Es importante el autocuidado, estés acompañado/a o no, háblate con cariño y amabilidad, descansa , mantén una buena alimentación y practica ejercicio físico.
- No te aísles. Es importante contar con el apoyo de tus seres queridos, con los cuales puedas compartir diferentes actividades. Es común que la apatía aparezca y no nos apetezca salir o hacer cosas. Intenta permitirte hacer algo diferente, conocer sitios nuevos, todo eso que te haga sentir un poco mejor y disfrutar a pesar del momento..
- Elaborar algún ritual de forma familiar que te haga recordar a la persona que ya no está desde la compasión y el amor, por ejemplo, tener un espacio para compartir algunas fotos de momentos agradables. Trata de ser honesto/a contigo mismo/a para saber qué necesitas en estos momentos, escúchate. Permítete sonreir de nuevo.
Respeta tus tiempos y recuerda solicitar ayuda a un/a profesional cuando te sientas sobrepasado/a por la situación.